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Estudiantes indocumentados encuentran un espacio en la universidad a pesar de la situación política

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Zaira Estrada

Microbiology sophomore Zaira Estrada,an undocumented immigrant at OU, poses on the South Oval on Wednesday afternoon.  Before coming to OU, Estrada faced financial hardships because of her immigration status. Estrada pays for school in part through Aspiring Americans scholarships.  

Existe una diferencia entre preguntarle a alguien dónde nació y de dónde es.

Para Zaira Estrada, estudiante de segundo año de microbiología en OU, ella es de los Estados Unidos - primero de Texas por un corto tiempo, luego de Enid, Oklahoma. Pero Estrada nació en Chihuahua, México. Ese detalle ha hecho toda la diferencia en su vida.

Sus padres cruzaron un puente desde México con una sola muda de ropa y otro bebé en camino, cuando Estrada tenía más o menos un año de edad. Estrada no se acuerda de México. Sin embargo, las repercusiones de su país natal la han seguido durante toda su vida, alienándola de sus compañeros, y casi costándole su educación.

Estrada no está sola en su lucha por la educación superior. En EE.UU. hay aproximadamente tres millones de estudiantes que son inmigrantes indocumentados menores de edad.

De ese grupo, alrededor de 65.000 se gradúan de la escuela secundaria, y de ese número sólo el 7,5 por ciento, o 4,875, llegan a la universidad, dijo Akash Patel, fundador de la asociación sin fines de lucro ‘Aspiring Americans’. Luchas financieras, falta de información y una sensación general de desesperanza y el miedo impiden que el otro 92,5 por ciento de los inmigrantes indocumentados vaya a la universidad, dice Patel.

Es por eso que, para Estrada y para otros estudiantes indocumentados, la pregunta sobre sus lugares de procedencia, es difícil, no porque no sepan la respuesta, pero debido a las leyes de inmigración actuales que complican la respuesta y, consecuentemente, complican sus vidas.

"Me pone triste porque si alguien me pregunta ¿dónde está tu casa? los Estados Unidos es mi casa", dice Estrada. Luego comienza a llorar. "Esta es mi casa", agrega, con la voz quebrada.

Ahí es donde entran en juego Patel y ‘Aspiring Americans’.

Patel creó ‘Aspiring Americans’ como la conclusión a su tesis de investigación,  con mención honorífica, en OU. El grupo tiene como objetivo hacer lo siguiente: enseñar a los educadores sobre los recursos disponibles para los inmigrantes indocumentados que buscan la educación superior, dar asistencia legal a los estudiantes que buscan un estatus migratorio y ayudar a financiar a los estudiantes a través de becas y ayudas para que puedan asistir a la universidad, dice Patel.

La premisa de ‘Aspiring Americans’ es sencilla, dice Patel. Los estudiantes deberían ser capaces de tener éxito.

En Oklahoma, hay cerca de 100.000 de inmigrantes indocumentados, según un informe del Centro Hispano Pew. Si esas personas tuvieran acceso a las oportunidades de educación y oportunidades de trabajo, el impacto positivo en la persona se transfiere a la comunidad, comenta Patel.

"Todos ganamos si a estas personas se les permite tener éxito", agrega Patel.

Mientras que Patel sabe que no puede ejercer presión para cambiar la política de inmigración, dice que ‘Aspiring Americans’ "resuelve una pieza importante del rompecabezas", que se traduce en darles a los estudiantes y a los educadores información sobre las oportunidades de educación.

Estancamiento político

En el 2006, el Senado de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que reformaría la inmigración en los Estados Unidos mediante el aumento de la seguridad fronteriza y con la creación de vías hacia la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados. La Cámara de Representantes de los Estados Unidos no aceptó ese proyecto de ley, y esta murió en el Senado.

En el 2007, otro proyecto de ley integral que fue respaldado por el entonces presidente George W. Bush y que contaba con el apoyo bipartidista, murió durante una votación del Senado. Poco después, el Senado se negó a aprobar el Desarrollo, Alivio y Educación para Menores Extranjeros como una medida independiente.

Desde entonces, no han habido proyectos de ley que se aprueben en la Cámara o el Senado para abordar el tema de la reforma migratoria. Actuando sobre esta inacción, funcionarios de la Casa Blanca dijeron en una conferencia de prensa en abril que Obama presentó una serie de iniciativas a través de la acción ejecutiva para mejorar la inmigración.

Sin embargo, algunos funcionarios republicanos sienten que esto ha ido demasiado lejos, incluyendo el Representante Tom Cole, republicano de Oklahoma, quien dijo que Obama avanzó en contra de los líderes del Congreso.

Cole dijo que mientras los políticos en cada lado de la línea del partido sienten que la reforma migratoria es necesaria, la decisión de Obama de avanzar unilateralmente sobre el tema lo puso en la pelea con los líderes porque politiza el tema de la inmigración.

"De esa manera, se desató una tormenta política", dice Cole.

Otro problema para aprobar una reforma migratoria integral es la gran amplitud del tema, dice Cole.

Eso es parte de la razón por la que Cole cree que un enfoque paso a paso para la reforma migratoria podría ser la mejor opción, dijo.

Independientemente de lo que esté deteniendo una reforma migratoria, Patel dice que no ve que los políticos tomen cartas en el asunto pronto. Mientras tanto, él va a trabajar para arreglar lo que pueda: la falta de información y educación acerca de las oportunidades disponibles para los estudiantes indocumentados.

Desde febrero, cuando ‘Aspiring Americans’ solicitó la forma 501c3, el grupo ha recaudado más de $100.000 dólares, que se han utilizado para financiar la organización no lucrativa, así como subvenciones y becas de las personas para que asistan a la universidad.

Este año, el grupo regaló cuatro becas a individuos de un grupo de alrededor de 50 solicitantes, algunos de los cuales solicitan desde fuera de Oklahoma.

El grupo también otorgó dos becas circunstanciales para los estudiantes a quienes se les revocó su ayuda financiera debido a su estatus migratorio, dice Patel. Uno de los destinatarios fue Estrada, quien asiste a OU en parte debido a la beca.

Impacto de la educación superior en los inmigrantes indocumentados

Mientras que Estrada puede finalmente estudiar en OU, muchos estudiantes en su situación se desaniman por la desesperanza o por la falta de información.

"Se siente como si uno estuviera luchando todo el tiempo contra corriente", dice Estrada.

Sin embargo, si los estudiantes pueden superar esa etapa, eso haría la diferencia, no sólo en sus vidas, pero en sus comunidades, dice Patel.

En 2010, los inmigrantes indocumentados en Oklahoma pagaron alrededor de $70,7 millones de dólares en impuestos estatales y locales, según datos del Centro de Políticas de Inmigración.

Si sacaran a todos los inmigrantes indocumentados de Oklahoma, el estado perdería $580,3 millones en actividad económica, $257,8 millones de dólares en el producto estatal bruto y más de 4.500 puestos de trabajo, según los datos.

Si los inmigrantes indocumentados tuvieran más acceso a la educación, o supieran sobre las oportunidades de educación, dice Patel, contribuirían más a la economía a través de impuestos, poder de compra y creación de empleo.

"Queremos esas inversiones y oportunidades para la comunidad ya que, si estas personas están prosperando, también prospera la comunidad en la que viven", agrega Patel.

Fuera de la educación, en un informe de impacto económico potencial de 10 años del Centro para el Progreso Americano, la reforma migratoria aumentaría el producto interno bruto de los EE.UU. por $1,2 billones de dólares.

Mientras que algunas personas están preocupadas por el impacto económico negativo de la inmigración indocumentada, como cargas adicionales a escuelas y hospitales, los impactos económicos, dice Cole, son en su mayoría positivos.

Un camino hacia la educación superior

Al igual que muchos estudiantes indocumentados, Estrada no estaba segura de las oportunidades de educación que tendría fuera de la escuela secundaria, pero sabía que tenía que tratar si quería tener éxito.

Durante la escuela secundaria Estrada tomó todas las clases avanzadas que pudo, además de la carga de estudios requerida, y estas clases tuvieron que ser pagadas en la matrícula como no residente del estado a través de una universidad local.

Después de eso, ella se quedó en Enid por un año, tomando clases en el colegio comunitario y trabajando el equivalente a un trabajo de tiempo completo los fines de semana en una residencia de ancianos para pagar por sus estudios.

¿Cómo lo hace?

"No duermo", dice.

Luego, Estrada terminó sus estudios en el colegio comunitario donde estaba estudiando microbiología, y decidió encontrar un lugar que le pudiera brindar una mejor educación.

Pensando que OU era demasiado cara, buscó otras opciones, finalmente terminó en la Universidad Cristiana de Oklahoma, donde se le ofreció una beca de más de $19.000 dólares en ayuda financiera. Con ese dinero, sabía que podía ir a la universidad.

"Y luego llegó el mes de agosto", dice Estrada, suspirando.

Fue entonces cuando las autoridades escolares la llamaron para decirle que habían cometido un error, que no podían honrar los $19.500 dólares que le habían prometido porque no era una residente del estado, a pesar de su estatus diferido a través de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, una parte de acción ejecutiva de Obama para la reforma migratoria.

"Yo sólo lloraba. Llamé a mi madre y me desahogué con ella", dice.

Después de eso, Estrada llamó a cientos de grupos para pedir donaciones y les contó su historia. Su familia hacía cientos de tamales cada fin de semana y los vendían para recaudar fondos. En total, se recaudaron más de $10.000 dólares para poner a Estrada en su primer semestre en la Universidad Cristiana de Oklahoma. Pronto, sin embargo, Estrada se dio cuenta de que eso era insostenible.

Fue entonces cuando conoció a Patel, quien le habló de OU y de ‘Aspiring Americans’, y a partir de ahí el resto es historia. Ahora Estrada es una estudiante en OU, estudia microbiología y planea hacer investigación con profesores en los próximos semestres.

"[Ir a la universidad] es posible, pero sólo hay que luchar, y no renunciar. Si te rindes, no ganas", concluye Estrada.

 

Traducido por Arní Álvarez

Paighten Harkins is a journalism senior and the digital managing editor for The Daily. She has previously served as campus editor, assistant campus editor and a campus reporter.

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